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miércoles, 10 de julio de 2013

La literatura hispanoamericana del siglo XX



     La lírica

     En los primeros años del siglo XX, en la época del modernismo, la literatura hispanoamericana alcanza un momento de esplendor. Los modernistas americanos rechazan la influencia española, sobre todo la casticista, mientras que buscan nuevos modelos en la literatura norteamericana.

    Rubén Darío fue el más destacado poeta modernista de su época; sintetiza el modernismo americano y los movimientos europeos a final de siglo. En la vida de Rubén Darío podemos distinguir una trayectoria compuesta por dos etapas: Una primera donde refleja el característico modernismo americano. Una de sus mejores obras es "Prosas profanas".
La segunda etapa se desarrolla en su segundo viaje a España donde muestra una mayor preocupación por los contenidos humanos.
En prosa escribió numeroso artículos periodísticos y, sobre todo, cuentos, en una excelente prosa poéetica modernista.

     Desde el primer tercio del siglo XX, tras el modernismo podemos distinguir varias corrientes poéticas:

-La poesía intimista y costumbrista se centra en temas de la vida cotidiana y del amor a la tierra, con obras protagonistas como "La poesía femenina de las uruguayas" de Ramón López Velarde y otros autores como César Vallejo, Gabriela Mistal, etc
-La poesía vanguardista la cultiva Vicente Huidobro, fundador del creacionismo y Jorge Luis Bornes. Desde finales de la década de 1920, aparece el surrealismo y más tardíamente en los años 50 y 60 Octavio Paz y Marco Antonio Montes de Oca, revitalizan el vanguardismo experimental hasta finales de siglo XX.
-La poesía pura la cultiva sobre todo José Gorostiza y Eduardo Carranza, y también algunos libros de  José Lezama Lima y Jorge Luis Borge.
-La poesía de la negritud reacciona contra el cosmopolitismo y busca la inspiración en las raíces mestizas de las Antillas, de herencia africana e hispánica.

Otros poetas destacados de la poesía actual son:  Nicanor Parra, el paraguayo Elvio Romero (que sigue los pasos de Neruda), y el cubano Fernádez Retamar.

     La poesía de Cesar Vallejo sintetiza los contenidos humanos y sociales con la voluntad de renovación estética. Su obra siempre gira en torno al tema del dolor, aunque su estilo evoluciona. En "Poemas humanos" atenúa el vanguardismo y lo combina con un tono coloquial; trata el tema del dolor humano desde la perspectiva intimista y social.

     Pablo Neruda. La obra de Pablo Neruda es muy amplia y refleja las etapas de la poesía hispanoamericana de su tiepo. Podemos llegar a distinguir varias etapas en su vida:
Tras un comienzo modernista, Nerudo publicó con éxito "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", donde aparecen originalísimas metáforasque aluden a lo natural.
La segunda etapa de Neruda supone la asimilación del surrealismo que, a partir de entonces, se implanta en la poesía hispanoamericana y presenta una visión pesimista del ser humano.
Su tercera etapa manifieta el compromiso político y la superación del pesimismo, pues muestra una actitud vitalista y un estilo más sencillo.
Por último, su etapa final intensifica la sencillez y el tonol vital y optimista, canta a los sentimientos y a los objetos más simples, humildes y cotidianos. Obras posteriores son "Cien sonetos de amor" y "Memorial de la Isla Negra".

     La obra de Octavio Paz refleja a un intelectual preocupado por todos los temas que afectan al ser humano. En la primera etapa de Octavio descubriremos una poesía que pasará de lo social y existencial hacia el surrealismo, en la segunda se sumerge en lo irracional y misterioso y por último, en su última etapa muestra una influencia de la cultura hindú y acentúa el interés por el misterio.

     La narrativa

     En la narrativa americana del siglo XX se distinguen tres grandes etapas:

El realismo tradicional. Hasta la década de 1940, el desarrollo de la narrativa fue menor que la lírica. Se mantuvo una la novela realista. Las mejores novelas de esa línea plantean problemas sociales y humanos situados en una naturaleza grandiosa y salvaje "Doña Bárbara".
La novela indigenista se inscribe en el realismo tradicional por su técnica y sus temas denuncia la explotación del indio por parte de los blancos.

El realismo mágico. Entre 1940 y 1950, aparece un grupo de de narradores que combinan el realismo con elementos fantásticos (también llamados los creadores de lo real maravilloso). Las características son ambientes urbanos, planteamiento de procupaciones existenciales y el deseo de innovación formal. Representa esta corriente autores como Miguel Ángel Asturias "El señor presidente", Alejo Carpentier "Los pasos perdidos", Jorge Luis Borges "El libro de arena" y Juan Rulfo "Pedro Páramo"

La novela experimental. Entre 1960 y 1980 intensifican las tendencias de la generación anterior, pues continúan con el realismo mágico, pero profundizan en la experimentación de nuevas formas narrativas. Los novelistas que iniciaron este movimiento fueron:
-Ernesto Sábato: escribe una narrativa intelectual cercana al ensayo. Su obra supone una reflexión crítica sobre la sociedad actual "El túnel".
-Julio Cortázar: sobresale por sus relatos breves, cuentos fantásticos en la línea de Kafka o Borges donde el autor utiliza una curiosa novedad estructural: la obra puede ser leída de diferentes formas ya que el autor propone diferentes posibles lecturas dependiendo del orden que siga el lector "Rayuela".
-Carlos fuentes: comparte con los anteriores autores la actitud crítica y la voluntad de la renovación formal. "Cambio de piel".
-Gabriel García Márquez: Con "Cien años de soledad", se convirtió en uno de los novelistas más exitosos del momento. La obra combina elementos muy variados, entre el realismo mágico hasta el humor y la tragedia y también es autor de una aplia obra periodística.
-Mario Vargas Llosa: se dió a conocer con "La ciudad y los perros", obra experimental que presenta la violencia y corrupción de un colegio militar. Sorprende su capacidad de variación, al recrear movimientos, personajes o sucesos históricos.

En el siglo XX, el cuento y las narraciones breves (microrrelatos), experimentan un gran desarrollo en la literatura hispanoamericana.
Augusto Monterroso es considerado uno de los grandes escritores hispanoamericanos de cuentos y narraciones breves junto con Beneditti, Borges y Cortázar.

martes, 9 de julio de 2013

El teatro de posguerra



     El teatro desde el año 40 hasta el 60: El teatro de los primeros años de posguerra es bastante pobre. Está marcado sobretodo por la ausencia de dramaturgos insustituibles como Lorca, Vale-Inclán, Miguel Hernández En esta etapa van a destacar básicamente dos géneros dominantes: El teatro humorístico y el drama ideológico.

     El teatro humorístico responde a un humor intelectualizado, donde aprovecha las posibilidades cómicas del lenguaje (juegos de palabras disparatados) y escoge una visión amarga del mundo. Autores más característicos de este género son Jardiel Poncela (su teatro de basa en un humor disparatado, irónico, antisentimental y concibe el teatro como el reino del absurdo, con situaciones inverosímiles y realiza una crítica de la realidad. Su obra más significativa es "Eloísa está debajo de un almendro") y Miguel de Mihura, donde su humor se basa en la dislocación del lenguaje y expone una visión diferente de la sociedad, por su simpatía hacia unos personajes libres de prejuicios y marginales, enfrentados en un mundo cursi y convencional. Su obra más aplaudida fue "Tres sombreros de copa".

     El drama ideológico. Aparece una corriente existencial que evoluciona hacia un realismo social en la década de 1950. Sus máximos representantes fueron Antonio Buero Vallejo (que inició el teatro de testimonio y compromiso donde plantea los conflictos de la sociedad de su tiempo. En su teatro predomina las obras realistas, pero fue evolucionando escribiendo obras de tono experimental, de carácter histórico o un teatro en torno a la tortura. Su obra más representativa es "Historia de una escalera") y Alfonso Sastre, que es el máximo representante del teatro social. En su obra predomina el tema de la opresión. Obras muy significativas del autor son "Escuadra hacia la muerte", "La sangre y la ceniza", etc.

     El teatro de la década del 70 y 80.

      En los años 70, la renovación teatral va ligada al teatro independiente. Este nuevo tipo de teatro elimina definitivamente al realismo y se inicia con la experimentación de nuevas formas.
En el teatro-espectáculo pierde protagonismo el texto literario en beneficio de la escenografía, se emplea un lenguaje más alegórico y abstracto, se difuminan los límites entre ciertos géneros y se incorporan importantes innovaciones de efectos especiales.
Entre los teatros independientes que se consolidaron con una oferta comercial destacaron CAPSA en Barcelona, el TEI (Teatro experimental independiente) en Madrid, Quart23 en Valencia...
Junto a los grupos teatrales destacan varios dramaturgos vanguardistas que no consiguieron el apoyo del público ni de la crítica. Mención aparte merece la figura de Fernando Arrabal, quien desde su exilio voluntario en París destacó y triunfó con su teatro pánico.

     A partir de los años ochenta se afianza el teatro de autor y se abandonan las formas del experimentalismo. Al mismo tiempo se recuperaron obras de autores exiliados como Max Aub y Alberti y surge un teatro y un cine que trata el tema de la guerra y obtiene una gran acogida.
En conjunto, se distingue diferentes tendencias:
-El teatro de tipo tradicional, en el que destaca Fernando Fernán Gómez con "Las bicicletas son para el verano" y José Sanchis Sinisterra con "¡Ay, Carmela!".
-El teatro-farsa, donde recoge elementos del esperpento y del sainete y suele plantear temas conflictivos. El autor más característico es Luis Alonso de Santos con su obra "Bajarse al moro".
-Teatro experimental, que es un teatro de grupo donde destaca La Fura dels Baus con un teatro espectáculo.

viernes, 5 de julio de 2013

La narrativa de posguerra



     Muchos autores acabaron en el exilio, como las escritora Rosa Chacel, que escribió la obra "Barrio de maravillas". Otros autores destacados y reconocidos en este periodo fueron Ramón J. Sender con su obra "Réquiem" o Max Aub, reconocido por su obra "El laberinto mágico".
Se puede llegar a diferenciar tres tipos de novelas diferentes: la novela ideológica, la novela realista y la novela humorística.

     En la novela de los años 40 empiezan a destacar las obras con un tono existencial. Sus grandes representantes son Camilo José Cela con su magnífica obra de "La  familia de Pascual Duarte" (obra tremendista donde ofrece una visión muy violenta y cruda de la realidad, donde refleja el tiempo de posguerra con personajes tristes, melancólicos y perdidos) y Carmen Laforet con su obra "Nada", que ganó el premio Nadal. Otro autor muy representativo fue Delives con la obra "La sombra del ciprés es alargada" donde predominan los temas sobre la muerte y la guerra.

     La novela de los años 50 recoge las nuevas preocupaciones sociales. Destacan autores como Camilo José Cela "La colmena" (representa en sí una colmena. El libro está organizado en capítulos  y estos capítulos están organizados en secuencias simultáneas. En la obra encontraremos a diversos protagonistas donde la vida de cada uno se cruza con los demás.) y Carmen Martín Gaite "Entre visillos".

Podemos distinguir dentro de los años 50 dos tendencias: Por un lado el objetivismo, donde trata de mostrar la realidad con la máxima naturalidad sin que el narrador no aparezca. El escritor que más utilizó esta tendencia fue Rafael Sánchez Ferlosio con su obra más significativa "El Jarama". El estilo realista es sencillo en el lenguaje y en la técnica narrativa. conocemos a los personajes por los diálogos de la obra.
Otra tendencia que surgió en los años 50 fue el realismo crítico, donde pretende el autor hacer denucias. Alfonos Grosso "La zanja" es un autor característico del realismo crítico.

     La novela de los años 60 y 70 predomina sobre todo los relatos experimentales, aunque continúan escribiendo novelas realistas. Uno de los autores más representativos de la época es Delives con "Cinco horas con Mario" (La obra consiste en un monólogo interior. Es una narración en primera persona del singular donde van a apareciendo temas desordenados y entrelazando temas. El título viene porque son alrededor de cinco horas donde la protagonista está hablando a su difunto esposo que murió de una forma inesperada.), Luís Martín Santos "Tiempo de silencio".
La innovación de este periodo es que el argumento esté desordenado.

     La novela posterior al año 75. Desde mediados de los años setenta, entra en crisis la fiebre experimental y se vuelve a una novela más tradicional en la que destacan diferentes tipos de novelas. Éstas son:

-La novela de intriga: "La ciudad de los prodigios" de Eduardo Mendoza
-La novela histórica: "Hereje" de Delives, "Soldados de Salamina" de Javier Cercas.
-Novela policiaca: "Los mares del sur" de Manuel Vázquez Montalbán y "El misterio de la cripta embrujada" de Eduardo Mendoza.
-Novela intimista: "Los enamoramientos" de Javier Marías"
-Novela fantástica: Laura Gallego
-Novela experimental: "La escuela de mandarines" de Miguel Espinosa.

Otro género de la narrativa es el cuento. Se han publicado numerosos cuentos y se desarrollaron los microrrelatos, que se han ido extendiendo gracias a las revistas donde los publicaban.
Hay que mencionar los numerosos escritores que escribieron artículos periodísticos, asimismo, cada vez son más frecuentes los escritores que, a partir del periodismo, crean ficciones muy documentadas cercanas al reportaje.

miércoles, 3 de julio de 2013

Poesía de posguerra

 

  Al acabar la guerra, Unamuno y Lorca murieron, Antonio Machado marcha hacia el exilio y Miguel Hernández muere finalmente en la cárcel.
Los poetas se dividen en dos grupos; por un lado, los poetas exiliados como Juan Ramón Jimenez, Salinas, Alberti, Cernuda...; y por otro lado los que permanecieron en España.
Junto a ellos, se encuentra la Generación del 36, un grupo de poetas que empiezan a escribir en los años treinta.

    La poesía de los años 40 se puede llegar a diferenciar dos corrientes poéticas:

     Por un lado se encuentra la poesía arraigada, recogida en las revistas "Escorial" y "Garcilaso". Es el tipo de poesía más representativa de la época. Valoran las formas clásicas como el soneto y tratan de temas amorosos, religiosos y patrióticos. Los autores más representantes de esta época son Rafael Morales y Leopoldo Panero.
     Por otro lado, la triunfa la poesía desarraigada. Manifiesta el disgusto, la angustia y la desesperación del ser humano ante un mundo caótico. El estilo de poesía se basa en un lenguaje directo, coloquial, duro, apasionado y con imágenes tremendistas. Emplean el versículo.

Los autores más representativos son Dámaso Alonso con su obra "Hijos de la ira" y Aleixandre con "Sombras del paraíso".

     La poesía de los años 50 evolucionará hacia la poesía social, donde se pasa a manifestar la solidaridad con los demás. Los temas que tratan son sobre todo la injusticia y la solidaridad. El estilo es sencillo muy expresivo para que llegue a mucha más gente en comparación con una minoría.

Los autores más destacados de esta época son Goytisolo, Blas  Otero con "Pido la paz y la palabra", Celaya con la obra "Cantos íberos" o como "La poesía es un arma cargada de futuro.
    
     Los poetas de los años 60 son los componentes de la Generación de los 50, también conocida como la promoción del 55, el grupo de los niños de la guerra o la segunda promoción de la posguerra.

Predominan los temas que tratan sobre la experiencia personal, temas intimistas como el amor, la soledad, la amistad. Aparece la forma de la ironía y en la métrica abandonan la rima y las estrofas clásicas, aunque abundan los endecasílabos y los versos libres.

Los autores más destacados de esta época son José Manuel Caballero con "Entre guerras", y José Ángel Batute con "La memoria y los siglos".


     En la poesía de los años 70, surge una poesía experimental. A los poetas de ésta época se les llega a conocer como Venecianos, novísimos, Generación del 68 o Generación de los 70. La característica de este grupo es que sus infancias transcurren en la posguerra y se han ido formando con el cine, los cómics, la música, la radio y la televisión.
Les preocupa la renovación del estilo, sobre todo surrealista. Combinan temas intimistas con temas sociales.

Los autores más representativos son Guillermo Carnero y Montalbán.

     Finalmente, la poesía a finales de los años XX se decanta hacia el intimismo y se detecta una vuelta a la Generación de la promoción del 55.
Se destacan dos trayectorias:  Por un lado, la poesía de la experiencia con Sánchez Montillo y por otra parte, una poesía como forma de conocimiento con José Ángel Valente.

martes, 2 de julio de 2013

Generación del 27



     El nombre Genración del 27 alude al año en que se celebró el homenaje a Góngora, con la participación de casi todos los poetas del grupo.
Las características de este grupo son: Todos tienen edades similares, trabaron la amistad entre ellos sobre todo en la Residencia de Estudiantes de la Institución Libre de Enseñanza krausista, participaron en eventos culturales, comparten su afán por modernizar la poesía y sobre todo comparten la admiración por lo clásico y lo moderno.

     En la evolución del grupo podemos distinguir tres periodos diferentes: el juvenil, de poesía deshumanizada; el de madurez, de lírica humanizada bajo la influencia del surrealismo y la etapa posterior a la Guerra Civil , muy diferente en cada poeta.
Al margen de la variedad de cada autor, todos contribuyeron a la renovación poética con dos elementos comunes: consideran que la imagen es la esencia del poema y experimentan innovaciones métricas.

     Los poetas de la Generación del 27

     Pedro Salinas

     Salinas tiene tres épocas a comentar: Una primera etapa con influencia vanguardista donde destacan obras como "Presagios",, una segunda etapa donde evoluciona a una poesía más humanizada donde predomina el tema del amor "La voz a ti debida". El amor aparece como una fuerza prodigiosa que ordena y da sentido al mundo.
La tercera etapa de Salinas se corresponde con las obras escritas en el exilio. Una obra de este periodo es "Todo  más claro" y "En Confianza", donde recupera con esta obra el optimismo tras el desaliento.


     Jorge Guillén

     Al igual que muchos autores de esta etapa, Jorge Guillén también tiene tres etapas. En su primera etapa es uno de los más representantes de la poesía pura; es una obra optimista que expresa el gozo de la existencia. La obra más representativa de esta etapa es "Cántico".
En la segunda etapa escribe "Clamor" que supone un intenso cambio porque aparece la protesta contra el caos y la destrucción. Por último, en la tercera etapa destaca la obra "Homenaje" y su principal característica es la atenuación del tono pesimista.
Más adelante en 1968 edita "Cántico", "Clamor" y "Homenaje" con el título "Aire Nuestro".

     Gerardo Diego

      Lo más importante que característica las obras de este autor son los distintos estilos empleados (vanguardista y lo clásico, culto y popular, ...) y la utilización de las formas tradicionales junto al verso libre.

     Los temas suelen centrarse en su mundo próximo, sus emociones, experiencias y recuerdos.
Sus obras vanguardistas se inscribe en el creacionismo. Utiliza el entusiasmo gongorino y como y comentado anteriormente, distintos estilos.
Sus obras tradicionales son muy variadas tanto en temas como en formas. Emplea sonetos, canciones, romances, y denominan las composiciones amorosas, religiosas o paisajísticas. Una de sus obras más representativas es "El romancero de la novia".

     Federico García Lorca

     La poesía de Lorca es dramática. Se expresa a través de los personajes y representa el fatalismo, ya que representa al ser humano en lucha contra el destino adverso. Podemos observar que junto con el el destino trágico van a aparecer la frustración y el deseo imposible. Su obra más reconocida es "Poeta en Nueva York" o encarnados en personajes como "Romancero Gitano".

     El teatro de Lorca es un teatro poético que representa una realidad estilizada. Plantea un único tema: el enfrentamiento entre el individuo y su entorno. Obras destacables son las piezas vanguardistas: "El público" y los dramas de tono trágico "Bodas de sangre" o "La casa de Bernarda Alba".

     En la trayectoria poética del autor podemos distinguir dos etapas totalmente diferentes: La primera etapa se caracteriza porque fusiona lo popular con lo culto, la tradición y la modernidad. En "Romancero gitano", Lorca exalta la dignidad del pueblo gitano marginado y abocado a un destino fatal.
La segunda etapa recoge la influencia surrealista qie se manifiesta en las audaces imagenes irracionales, en la actitud de rebeldía y protesta, así como el predominio del verso libre y el versículo. Su obra predominante fue "Poeta en Nueva York".

     Rafael Alberti

     Alberti cultivó todo tipo de literatura: poesía, prosa y teatro. En su poesía se distingue cuatro etapas: En la primera etapa destaca la poesía popular, comprende "Marinero en tierra", "La amante" y "El alba de alhelí". En ellos recrea las formas de la lírica popular.
En la segunda etapa corresponde con el vanguardismo. Esta etapa está representada por "Cal y Canto", "Sobre los ángeles" y "Yo era tonto y lo que he visto me ha echo dos tontos". Todas ellas es un homenaje a diversos artistas del cine mudo.
En su cuarta corresponde a la poesía comprometida junto con la obra "Con los zapatos puestos tengo que morir". Este tipo de poesía denuncia la injusticia y la represión. Y por último en su etapa final corresponde con la poesía del exilio donde escribe obras como "Pleamar", "Ora marítima" o "Canciones y baladas del Paraná".

     De su prosa destaca el libro de memorias "La arboleda perdida" y como dramaturgo escribió teatro político "Noche de guerra en el Museo del Prado", vanguardista y poético "El adefesio".

     Luis Cernuda

     La poesía de Cernuda es siempre intimista y de tono romántico y sobre la trayectoria del autor se distinguen cuatro etapas diferentes:

     Sus primeras obras se caracterizan por dos tipos de poesía: la poesía pura y la poesía clasicista "Égloga, elegía y oda".
Su segunda etapa es influenciada por el surrealismo donde plantea el enfrentamiento entre sus aspiraciones y su existencia, que desemboca en sentimientos de soledad, nostalgia por un mundo diferente y anhelo a la belleza pero sobre todo en el amor. En cambio la tercera etapa transcurre durante la Guerra Civil y algunas de sus obras las terminó en el exilio.
Su última etapa, es en el exilio y compuso una poesía en la que acentúa el tema de la soledad que aparece mezclado con el tema del desterrado. La depuración alcanza su cima con "Como quien espera a Alba".

     Vicente Aleixandre

     Según Aleixandre la poesía es el medio de conectarse con el universo y con los seres humanos. Prevalece así la voluntad de comunicar por encima del anhelo de belleza. En el trayecto poético del autor se distinguen tres etapas:

     En su etapa inicial predomina la poesía pura; la segunda etapa está influenciada por el surrealismo donde revela el pesimismo radical, reflexiona los sentimientos y aspira a fundirse con el cosmos para ser insensible. Alguna de sus obras más relevantes de esta etapa son "Espadas como labios" y "Nacimiento último". Suele utilizar el verso libre.
Por último, destaca la etapa humanística "Historia del corazón" ya que se centra en el ser humano y en la comunidad.

     Dámaso Alonso

     Dámaso se dedicó tanto a la poesía como a la crítica literaria. La poesía de Dámaso nace en la estética de la Generación del 27, en libros como "Poemillas de la ciudad" y "El viento y el verso", de tono neopopular.
Su segunda etapa, de tono existencial, culmina "Hijos de la ira", obra esencial en el desierto poético de la posguerra.

     Miguel Hernández

     Miguel Hernández es un poeta de transición, Dámaso le considera como uno de los últimos representantes del grupo, aunque algunos críticos le incluyen ya en la Generación del 36, que alcanza su plenitud tras la guerra. En su obra se puede diferenciar diferentes etapas claramente:

     La primera etapa refleja la admiración por Góngora, con deslumbrantes metáforas; en su etapa de madurez, que se inicia con "El rayo que no cesa", aparecen sus temas constantes sobre el amor, la vida y la muerte.
En la etapa de poesía social abarca la obra escrita sobre la Guerra Civil, pretende ser la voz del pueblo, de los pobres como él, escribiendo obras como "Viento del pueblo".
En su última etapa, destaca la poesía última, escrita casi toda en la cárcel, su obra está recogida en "Cancionero y romancero de ausencias". El poeta lamenta la ausencia de su mujer y su hijo, como la falta de libertad. El estilo es sencillo y concentrado y de estructuras muy rítmicas. La temática amor-vida-muerte se repite obsesivamente. De esta época destaca "Nanas de la cebolla", dedicadas al hijo que ve crecer desde la cárcel.

miércoles, 26 de junio de 2013

Novecentismo y Vanguardias



     El novecentismo

     A los novecentistas también se les denomina Generación del 14 porque sus componentes adquieren su madurez en torno a la Primera Guerra Mundial.
Defienden una literatura deshumanizada e intelectual. Emplean un lenguaje selectivo, moderno y eficaz, y evitan el realismo y el sentimentalismo.

     Los géneros más cultivados de la época son: el ensayo con Ortega y Gasset y la poesía con J. R. Jiménez.

     El ensayo y el periodismo

     Predominan los planteamientos reflexivos y el tono objetivo. Tratan de temas muy variados (científicos, históricos, políticos...) y con frecuencia, publican los ensayos como colaboraciones periodísticas.

     José Ortega y Gasset: Es considerado el inspirador del grupo. A traves de sus escritos difundió las nuevas corrientes del pensamiento europeo.
Escribió sobre todo ensayos de tema filosófico, pero su influencia cultural se debe a los que se tratan sobre España y sobre estética.
En sus reflexiones sobre España denuncia el aislamiento del país y se declara europeísta. En cuanto a la estética, destaca "La deshumanización del arte", ya que se convirtió en una justificación teórica de las vanguardias y ejerció una gran influencia en la Generación del 27.

     Eugenio D'Ors: Fue un agitador cultural que influyó en la aceptación de las nuevas corrientes intelectuales y artísticas. Con el seudónimo de Xenius publicó en catalán la novela "La Ben Plantada".
Como periodista, fue muy conocido por las "Glosas", breves artículos que responden a la mentalidad educadora novecentista. Sus libros sobre el arte reflejan tanto una sólida formación humanística como su pasión por lo clásico y lo moderno.

     La novela

     Los narradores novecentistas abandonan la novela realista y experimentan nuevos caminos a través del lirismo, del humor o del intelectualismo.

     Gabriel Miró, que evolucionará hacia una novela que reduce al mínimo la acción y se demora en la descripción de sensaciones y ambientes "El obispo leproso".

     Ramón Pérez de Ayala comenzó con novelas autobiográficas y posteriormente tendió a una narrativa intelectual. "Tigre Juan"

     La poesía

     Representa el fin del modernismo; rechaza lo romántico y sentimental y aspira a una perfección que sea fruto de la inteligencia. Poetas como Ramón de Basterra o Juán José Domenchina, a parte de muchos otros, experimentaron formas vanguardistas y allanaron el camino a la generación del 27.
     Mención a parte merece León Felipe, contrario al arte deshumanizado y poeta apasionado que tras la guerra, se convirtió en una de las grandes voces del exilio.

     Juan Ramón Jiménez es una figura fundamental para el desarrollo de la lírica del siglo XX. Su obra es un continuo diálogo con la belleza, tema obsesivo y permanente. Algunas dedicatorias como  "A la minoría" o "A la inmensa mayoría" revelan el anhelo de una perfección, un rasgo característico del novecentismo.

     Juan Ramón Jiménez escribió un famoso poema sobre su evolución poética. Podemos distinguir tres épocas: una primera época sensitiva donde reflejan la influencia de Bécquer donde predomina la sensillez, la musicalidad y el tono melancólico "Arias tristes", una segunda etapa intelectual donde su objetivo es desnudar al lenguaje y plasmar solo lo esencial. Resulta una poesía difícil, dura y abstracta y, una por último una etapa suficiente escrita en el exilio donde destaca "En el otro costado". Expresa el sentimiento de fusión con la naturaleza de forma más fluida y colorista.
Asimismo, también escribió prosa muy variada. Destaca sobre todo la prosa poético de "Platero y yo" y la prosa crítica que es moderna y directa.

     Las vanguardias

     En torno a la Primera Guerra Mundial se sucedieron numerosos movimientos vanguardistas que se presentaron como corrientes alternativas juveniles rupturistas y provocadoras.

     Entre las numerosas vanguardias destacan:
   
  -El futurismo: En él se declara su antirromanticismo así como su inclinación por un arte que rompa con todas las reglas y que cante el mundo moderno. Apareció con el Manifiesto del italiano Marinetti y en Rusia su impulsor fue el poeta Maiakovski.

  -El cubismo: Como en la pintura, presenta una imagen descompuesta de formas geométricas, y acumula y superpone diferentes perspectivas. Triunfó con los caligramas y los collages. Surge con Guillaume Apollinaire.

  -El dadaísmo: Revindica el mundo infantil anterior a toda lógica, ingenuo, divertido, espontáneo, imaginativo y gratuito, al margen de las preocupaciones sociales o morales. Propone liberar la fantasía y recuperar el lenguaje incoherente. Fue fundado por Tristan Tzara.

  -El surrealismo: Se basa en las teorías del subconsciente de Freud. Fue la vanguardia más tardía. Según los surrealistas, el arte surge del inconsciente, libre de la vigilancia de la razón. Para ello recurren a la escritura automática  y aspiran a captar el mundo de los sueños.

     El vanguardismo español se distinguen en dos periodos:

  -Nacimiento y auge del vanguardimo donde triunfan el ultraísmo y el creacionismo. El creacionismo defiende la capacidad creadora de las imágenes, pues la poesía es creación y cada poema es un mundo creado mediante imágenes yuxtapuestas.
El ultraísmo fue introducido por Guillermo de Torre donde la literatura se basa en la metáfora, pues pretende captar la realidad mediante percepciones fragmentarias y con imágenes ilógicas. El ultraísmo mezcla influencias cubistas, dadaístas y futuristas.

  -Surrealismo y rehumanización. Con la influencia surrealista se recoge las emociones, la angustia y la rebeldía ante la sociedad moderna. Su huella se refleja en la libertad imaginativa y formal y en las imágenes irracionales, sin significado lógico pero muy emotivas.

     Ramón Gómez de la Serna. Fue la figura central del vanguardismo por su incesante actividad en los primeros años de vanguardias. Lo más conocido de su obra son las Greguerías, pequeñas composiciones que su autor definió como la suma de humorístico y metáfora.

miércoles, 19 de junio de 2013

Modernismo y la generación del 98



     Modernismo

     Como otras corrientes de la época, el modernismo se manifiesta  como una actividad de rebeldía y un afán de renovar todos los ámbitos de la vida y el arte.

El modernismo se caracteriza por la diversidad de influencias (los románticos, la poesía francesa, el modernismo americano), los temas de raíz romántica (el rechazo y el desarraigo del presente, las preocupaciones existenciales: angustia, dolor, sufrimiento...).

El estilo modernista supuso una renovación de la métrica, del lenguaje y los recursos expresivos. Los géneros preferidos los modernistas son la lírica y la prosa poética.

Los autores modernistas más relevantes fueron: Antonio Machado, Juan Ramón Jimenez, Valle-Inclán y Rubén Darío.

      Generación del 98

     Existencialismo: malestar de la crisis de la consecuencia europea de fin de siglo.
   
     El grupo del 98 alude a un grupo de escritores que en su juventud expresaron su desagrado ante la sociedad de la Restauración. Se inspiran en pensadores reformistas más que literarios y reflejan el pesimismo existencial y el subjetivismo característico de la época.

     La lírica

     Uno de los poetas más representativos de ésta época es Antonio Machado. Antonio Machado escribió además prosa y teatro pero destaca sobre todo en la lírica.
Se puede apreciar una trayectoria en la vida del autor: Una primera etapa intimista donde transmite sus sentimientos y llora al vacío mediante simbolismos. Destaca en esta época su obra "Soledades"; una segunda etapa donde es menos intimista y más histórica. Se convierte en una poesía más descriptiva. Destaca en este etapa la obra "Campos de Castilla".
Encontramos una tercera etapa donde destaca "Nuevas canciones", que fue una obra que defraudó por su carácter irregular.

     El teatro

     En el primer tercio de siglo triunfan varios tipos de comedia: la alta comedia, el teatro poético y el teatro cómico-costumbrista. Otro tipo de teatro humorístico de éxito fue el de Pedro Muñoz Seca, creador del astracán, donde basa su comicidad en situaciones disparatadas y diálogos absurdos.

     Ramón de Valle-Inclán fue uno de los dramaturgos más exitosos en ésta época. Valle también escribió narrativa, como su obra "Sonatas", su obra poética más representativa es "Claves líricas", pero sobre todo es un gran representante del teatro.
Su primer periodo en el teatro, también es modernista: "El marqués de Bradomín", el periodo intermedio agrupa un teatro mítico "Divinas palabras" donde también triunfan las farsas, recogidas en el "Tablado de marionetas para educación de príncipes".
La última etapa, dentro de la estética del esperpento recoge sus mejores obras: "Luces de bohemia", "Retablo de la avaricia", "La lujuria y la muerte", etc.
El esperpento supone una estética basada en la distorsión, que mezcla los rasgos trágicos y grotescos. Además de renovar la estética, el esperpento refleja una actitud profundamente crítica. Según Valle el esperpento ya se había creado en la época de Goya y Quevedo; es la imagen deformada que nos devuelven los espejos cóncavos. Busca una perspectiva distanciada  que supere la risa y el dolor, y que impida la identificación sentimental del público con la obra.

     La novela y el ensayo

     El ensayo, especialmente el periodístico, fue muy cultivado por autores del grupo del 98. Con ellos, el género ensayístico alcanza un periodo brillante.

     Miguel de Unamuno: Cultivó todos los géneros (la poesía, la novela y el ensayo). Crea un teatro filosófico que recuerda la tragedia clásica, donde plantea temas existenciales que le obsesionan.
La lírica trata de dos grandes temas: su reacción ante el paisaje y sus preocupaciones existenciales.
La novela de Unamuno recoge exclusivamente los temas que le preocupan y eliminan todo lo que no es esencial en el relato. Por ello, es una novela densa, filosófica, esquemática y profundamente apasionada; una nivola según el autor.
Unamuno es uno de los ensayistas más interesantes del momento. Predominan dos temas: la reflexión sobre España y las preocupaciones existenciales. "La agonía del cristianismo".

     José Martínez Ruiz, Azorín: La obra de Azorín abarca el ensayo, la novela y el teatro, y toda ella gira en torno al tema del tiempo. Lo expresa mediante un tono triste y nostálgico y realiza abundantes descripciones paisajísticas, fundamentalmente de Castilla.
Su estilo es un modelo de precisión y claridad, ya que su preocupación de buscar un estilo propio , utiliza un estilo muy cuidado.
En el teatro, Azorín pretendió una renovación teatral antinaturalista. Un teatro subjetivo y abierto al inconsciente. "Old Spain".
En la novela, casi no existe argumento, y la narración se reduce a la descripción de sensaciones y ambientes. "La voluntad" "Antonio Azorín".
En el ensayo culminan los aspectos más característicos del autor: la obsesión por el tiempo, la melancolía y las descripciones minuciosas y detalladas. Predominan dos temas: el paisaje "Alma castellana y Andalucía trágica" y la crítica literaria "Clásicos y modernos".

     Pío Baroja: Fue sobre todo novelista, aunque también escribió cuentos y ensayo.
Sus obras suelen estar impregnadas de pesimismo; en los ambientes predomina los suburbiales y sus personajes, suelen ser seres asociables o rebeldes donde predominan dos tipos de personajes: por una parte los hombres de acción que luchan para escapar de la mediocridad y por otra parte los personajes desorientados que son incapaces de actuar.
Baroja clasificó sus obras en triologías. Algunas más destacadas son: "La lucha por la vida", "Tierra vasca", etc.

martes, 18 de junio de 2013

Realismo y Naturalismo



     El escritor realista observa y se documenta sobre la verdad cotidiana y trata de reproducirla con la mayor precisión posible en sus novelas con un estilo claro y sencillo que a la vez le sirve para caracterizar a sus personajes.

     El escritor naturalista escoge los ambientes y situaciones más crudos de la realidad y lo lleva a un estado máximo.

     Poesía del realismo y naturalismo

     El poeta representativo del  Realismo es Ramón de Campoamor, que se caracteriza por su antirromanticismo. Sus obras principales son Doloras, pequeños poemas y Humoradas.

     Teatro del Realismo y Naturalismo

     Autores más representativos son López de Ayala y Manuel Tamayo y Baus que cultivan la alta comedia, pero el autor más aplaudido fue José Echegaray que cultivó sobre todo el drama neorromántico.
A finales de siglo, Galdós contribuye a la renovación teatral, pero solo consigió éxito con "Electra".

     Narrativa del Realismo y Naturalismo

     Los novelistas de esta generación ensayan nuevas formas narrativas que sustituyan a los modelos anteriores, donde se apoyan en dos modelos: por un lado, en la tradición realista de la literatura española de los siglos XVI y XVII y por otro lado, en el realismo europeo.

     El Naturalismo llegó a España acompañado de una fuerte polémica. La inició Emilia Pardo Bazán en su ensayo "La cuestión Palpitante"; aunque realmente en la literatura española resulta difícil distinguir entre Realismo y Naturalismo.

    Autores de la novela realista:

- Juan Valera: Sus narraciones, de estilo elegante, se centra en la psicología de sus personajes y en el análisis de los sentimientos. Entre sus mochas novelas, destaca sobre todo "Pepita Jiménez".

-Emilia Pardo Bazán: Avivó la polémica sobre el Naturalismo en "La cuestión palpitante". Escribió excelentes cuentos y novelas realistas y naturalistas.

-Vicente Blasco Ibáñez: Su extensa obra refleja la influencia del Naturalismo. Las primeras obras recogen los conflictos sociales entre las gentes de su Valencia natal: "Entre naranjos". Profundizó el Naturalismo en otras novelas, situadas en distintos ambientes: "La catedral" y alcanzó un gran éxito internacional con "Sangre y arena" o "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", novelas que fueron llevadas al cine.

-Benito Pérez Galdós: Representa la cima del realismo. Sus obras son muy amplias y abarcan casi todos los géneros.
En la narrativa se distingue una etapa inicial con las novelas de tesis "Doña Perfecta", las novelas contemporáneas "Fortunata y Jacinta" y la etapa final que refleja la influencia del espiritualismo "Misericordia".
Noveló la historia reciente en las 46 novelas que integran los "Episodios Nacionales".

     · Los Episodios Nacionales: Constituyen una crónica de los conflictos que enmarcaron la historia de España, desde la batalla de Trafalgar en 1805 hasta el comienzo de la Restauración en 1875.
Con los Episodios Nacionales, Galdós supera la novela histórica romántica, pues narra sucesos del pasado reciente, los cuales ayudan a comprender mejor la España del momento.

     · Las novelas de primera época: Destacan las novelas de tesis "Doña Perfecta" donde se critica la intolerancia y el fanatismo.

     · Las Novelas españolas contemporáneas: En ellas describe la sociedad contemporánea, y por sus páginas desfilan las distintas clases sociales, especialmente las clases medias madrileñas. Pero la obra maestra de este periodo es "Fortunata y Jacinta".

-Leopoldo Alas, Clarín: Crítico literario y un narrador de obra breve. Fue un gran escritor de cuentos y novelas cortas entre las que destacan "¡Ay cordera!" y en la novela corta "Doña Berta".
Solo escribió dos novelas largas y la que más destacó fue "La regenta".
"La regenta" junto con "Fortunata y Jacinta" de Galdós se consideran las mejores obras del realismo.
La regenta destaca los siguientes aspectos: psicología de los personajes, descripción del paisaje, perfecta estructuración de la novela y una técnica narradora con diferentes puntos de vista.

Siglo XIX - El romanticismo



     Poesía romántica

     Los poetas románticos recogen los temas propios del movimiento: rechazo del entorno, la exaltación sentimental, anhelo de libertad, etc.
Se liberan de las normas neoclásicas y hacen distintas innovaciones donde experimentan y recuperan formas casi olvidadas como los romances.

     José de Espronceda: Es el prototipo de romántico liberal exaltado, como refleja su obra literaria "Canción del pirata" y su actitud rebelde frente a la sociedad. Su poesía es un apasionado canto a la libertad, con un estilo brillante, musical y efectista.

    La lírica intimista romántica alcanza su culminación tardíamente, con Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. Durante este periodo se va a atenuar progresivamente el Romanticismo y empiezan a desarrollarse las tendencias realistas y naturalistas.

     Gustavo Adolfo Bécquer: Destaca sobre todo por su poesía lírica "Rimas", aunque también escribió prosa de calidad "Leyendas". Las leyendas son narraciones fantásticas ambientadas en la Edad Media donde expresa sentimientos y emociones íntimos. "El rayo de luna", "Maese Pérez, el organista", etc.
Su obra lírica se trata de una poesía intensa y emotiva, donde busca la perfección a través de la sencillez. En la primera edición contaban 76 rimas, aunque después de la publicación encontraron algunas más. Son poemas breves, de verso asonante y estrofas variadas. Por sus temas podemos diferenciar cuatro partes:

-Una primera parte donde la poesía es algo inexplicable y poderoso.
-Una segunda parte donde está el amor esperanzado, los momentos felices del autor.
-Una tercera parte donde el protagonista es el fracaso, el desamor y la desesperación por el amor perdido.
-Una cuarta parte donde triunfa el miedo a la soledad, al dolor y finalmente, la muerte.

     Rosalía de Castro: Crea una poesía romántica intimista y melancólica que se inspira sencillez y musicalidad de la lírica tradicional. "En las orillas del río Sar".
Tiene un estilo personal y directo donde integra sus sentimientos sobre el amor, la soledad, el pesimismo, las injusticias, etc.

     Prosa romántica

     Los géneros en prosa con mayor desarrollo fueron la novela histórica (trata sobre todo de temas legendarios en la Edad Media), las leyendas (las más logradas fueron las de Bécquer) y el costumbrismo (género estrechamente relacionado con el periodismo. Larra cultivó el cuadro de costumbres de una forma diferente.)

     Mariano José Larra: Además de sus artículos, que constituye su obra fundamental, también cultiva otros géneros de la época como la novela histórica. Los artículos periodísticos según sus temas se pueden diferenciar en:

- Artículos de costumbres (Aquí ofrece una visión crítica de la sociedad)
- Artículos periodísticos (Ofrece una visión conjunta del panorama político en la sociedad)
- Artículos literarios (Comentarios críticos sobre la literatura del momento)

     Teatro romántico

     Predomina el drama, cuyo objetivo es conmover al espectador.
Abundan los temas sobre los conflictos en torno al amor y la libertad, donde enfrentan al héroe romántico con el mundo exterior y suelen desembocar en un final trágico.

     La ruptura definitiva con el teatro neoclásico es con la obra "Don Álvaro o la fuerza del sino" de   Ángel Saavedra o también conocido como el Duque de Rivas. A partir de ese momento son muchas las obras románticas puestas en escena.

     Angel Saavedra: Su obra más representativa es "Don Álvaro o la fuerza del sino".
El tema principal es el destino trágico que persigue al protagonista. Mezcla lo trágico con lo cómico, la prosa y el verso y no respeta la norma de las tres unidades.

     José Zorrilla: Escritor más famoso del romanticismo español, destacado por su teatro. Entre las casi treinta obras dramáticas destaca "Don Juan Tenorio" que se inspira en "El burlador de Sevilla" de Tirso de Molina.

lunes, 17 de junio de 2013

Siglo XVIII - Neoclasicismo



     Poesía del siglo XVIII.

     La lírica de este periodo no es emotiva ni original. Se cultivan sobretodo tres tendencias: posbarroca, neoclásica y prerromántica.

     Uno de los autores principales de la poesía es Juan Meléndez Valdés, sus obras sintetiza las corrientes poéticas del momento.
     En su primera etapa compuso anacreónticas, odas y églogas y también elegias y epístolas dedicadas a sus amigos. En la segunda etapa, evoluciona hacia el romanticismo donde escribe romances legendarios como "Doña Elvira" y una poesía de tema social y sentimental.
   
     En torno a Valdés se formará un grupo de poetas, donde destaca Álvarez Cienfuegos. Aunque son autores que se forman durante el siglo XVIII, funden elementos neoclásicos y prerrománticos.

     Prosa del siglo XVIII

     Se cultivan tres tendencias a lo largo del siglo: posbarroca, neoclásica y prerromántica, pero lo más significativo de la prosa del siglo XVIII es el desarrollo del ensayo con Feijoo y Jovellanos.
     En la narrativa, el novelista más representante es Cadalso.

     El ensayo es el género que avanza con un mayor desarrollo en el siglo XVIII, por el contrario, la novela fue poco cultivada, a excepción del Padre Isla y Cadalso.

     Fray Benito Jerónimo Feijoo: Autor de numerosos ensayos didácticos. Sus obras divulgan conocimientos muy variados con el objetivo de modernizar la sociedad de su época. Ataca las supersticiones y las falsas creencias populares, siempre con una perspectiva religiosa. Uno de sus obras más representativas es "Teatro crítico universal".
 
     Gaspar Melchor de Jovellanos: Es un destacado representante del ensayo, donde trata de temas muy variados. Desde su perspectiva de ilustración, se propuso modernizar el país mediante sus obras, como por ejemplo "Informe sobre la ley agraria".
Jovellanos considera que la cultura es el origen de la prosperidad social y de la felicidad personal y plantea extender una educación donde combine los aprendizajes teóricos con la práctica de oficios.

     José Cadalso: Autor de la obra narrativa más representativa de la Ilustración: "Cartas Marruecas", donde realiza una sátira social siguiendo el planteamiento de "Cartas Persas" de Montesquieu. También escribió "Noches lúgubres", elegía en prosa que enmarca en la literatura sepulcral del prerromanticismo.

     Teatro del siglo XVIII
   
     Las polémicas, sobre todo en el teatro fueron constantes durante buena parte del siglo XVIII. Los ilustrados defendían un teatro didáctico, mientras el público aplaudía las obras barrocas y posbarrocas. Los ilustrados y neoclásicos rechazaban el teatro de Lope y Calderón, pero sobre todo el de sus imitadores. Reprochaban que no se respetaba la regla de las tres unidades, que aportaba realismo a la obra.
Carlos III acabó prohibiendo la representación de los autos, lo que provocó reacciones airadas.

     En la primera mitad del siglo XVIII triunfa la comedia barroca y posbarroca junto con los autos sacramentales. A pesar de que algunos autores intentaron crear un teatro neoclásico no tuvieron éxito, a excepción de la tragedia "Raquel" de Vicente García de la Huerta y las comedias de Leandro Fernández de Moratín.
En las últimas décadas el sentimiento prerromántico aparece en los autores como "El delincuente honrado" de Jovellanos por su tono emotivo de comedia lacrimosa.

     Leandro Fernández de Moratín: Dramaturgo más sobresaliente del teatro neoclásico ya que es el creador de una comedia de forma clásica y con finalidad didáctica, donde plantea una suave crítica de las costumbres de la época y pretende educar a los espectadores. Su crítica alcanza tanto la actitud de las familias que actúan solo por interés como la obediencia de las jóvenes que aceptan casarse con hombres mucho más mayores que ellas que eligen sus padres por su condición económica. "El viejo y la niña" o "El sí de las niñas" son dos claros ejemplos.

miércoles, 12 de junio de 2013

Nada


     En la narrativa de posguerra destacan las obras con un tono existencial , entre ellas, la novela de "Nada" de Carmen Laforet.

     Carmen Laforet ganó el premio Nadal con esta novela, donde narra en primera persona las vivencias de Andrea, que llega a Barcelona para poder estudiar en la universidad y se encuentra con el sórdido ambiente de su familia.

     La novela se titula "Nada" porque en el último capítulo, preparándose para hacer la maleta e irse  a Madrid, la protagonista cree que todo el año que ha estado pasando con su familia, no ha servido de nada, aunque si vas analizando la obra descubriremos que en realidad sí que ha servido de algo, ya que la ha aportado madurez, amigos y muchas más cosas.

     Andrea, va a ir conociendo a distinta gente en el transcurso de la obra, pero se podría decir que los personajes principales son Andrea, los familiares de su casa (sus tíos, Angustias, la abuelita y Gloria) y su mejor amiga Ena.

     Aunque la historia se centra en la vida de Andrea en Barcelona, van a ir surgiendo tramas secundarias que tarde o temprano, Andrea se va a ver metida en ellas.

     Una de las características de esta novela es que nos va contando como era esa sociedad de posguerra, la pobreza que estaba pasando la gente, la discriminación, etc. aparte de los temas del amor, el valor de la amistad, la familia, la violencia, el odio, los malos tratos,...

     La obra está estructurada en tres partes: la primera consta desde octubre a febrero, la segunda desde marzo hasta junio y la tercera desde julio a septiembre. Podría decirse que la obra tiene un final abierto, aunque la novela acabe con el viaje de la protagonista, como empezó.

     Hay una antítesis entre los espacios donde se sitúa la obra, por un lado, el piso de Aribau donde encontramos la pobreza, la opresión, la violencia, ..., frente con los espacios abiertos y exteriores que están vinculados con sus amigos, a la burguesía alta.

Luces de Bohemia



     El autor de la obra Luces de Bohemia, es el escritor y dramaturgo Ramón de Valle-Inclán.
   
    Valle-Inclán evoluciona desde el estilo modernista hasta el esperpento, una estética deformada y desgarrada. Supone una nueva estética basada en la distorsión, que mezcla rasgos trágicos y grotescos. Según el autor, el esperpento ya había sido creada por Goya y Quevedo; es la imagen deformada que nos devuelven los espejos cóncavos.

     El tema de la obra es la crítica que hace Valle de una sociedad, la española, en la que no hay lugar para el genio ni el trabajador. Podemos observar que la obra empieza con el tema de la muerte y del suicidio colectivo, un tema que al principio se toma con poca importancia pero al final de la obra adquiere un gran protagonismo.

     En la obra aparecen muchísimos personajes (algunos totalmente inventados, otros tomando referencia de gente conocida y otros personajes sacados de otras obras suyas), aunque los personajes principales podemos decir que son dos: Max Estrella y Don Latino de Hispalis; y algunos personajes secundarios más importante son la esposa y la hija de Max Estrella que tendrán más protagonismo al final de la obra.

     La obra comienza un día por la mañana en casa de Max Estrella y la obra va transcurriendo por diferentes lugares de los barrios bajos de Madrid y finalmente acaba de vuelta en casa de Max Estrella, donde el protagonista muere en el portal de su casa.

    Esta obra es la primera y la única donde Valle-Inclán expone el significado del esperpento en boca del protagonista de la historia.

     Se podría decir que tiene algunos toques clásicos. El único que podríamos nombrar es el tiempo, ya que la obra transcurre en un día aproximadamente, si dejamos de lado la parte del entierro del protagonista y el suicidio de su esposa e hija.

     Hay dos escenas concretas donde podemos observar que no hay deformación de la realidad: una estando encarcelado con el preso catalán y la otra escena cuando la madre sostiene el cuerpo inerte de su hijo pequeño.

     Observamos en la obra el uso reitarado de la ironía, el dominio que tiene tanto con el lenguaje de los barrios bajos de Madrid como el lenguaje de la gente acomodada.

Rimas de Bécquer



     Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los poetas más representativos del siglo XIX.
     Destaca sobre todo por su poesía lírica, que está recopilado en "Rimas" y aunque la primera edición está compuesta de setenta y seis rimas, se han encontrado más después de su muerte. Su obra en prosa se recopila en "Leyendas", ambientadas en la Edad Media donde destacan "El rayo de luna", "Maese Pérez, el organista", etc.

    Por sus temas, las rimas pueden clasificarse en cuatro grupos:

    - La poesía como algo inexplicable y poderoso.
    - El amor esperanzado donde se muestran los momentos más felices del autor.
    - El fracaso, el engaño y la desesperación por el amor perdido
    - El miedo a la soledad, al dolor y a la muerte, que la va sintiendo cerca.

     Las rimas se caracterizan porque son poemas breves, concentrados e intensos.
     Es una poesía intimista de tono sentimental; la intensidad emotiva es expresada a menudo mediante interrogaciones, exclamaciones o puntos suspensivos donde intensifican la musicalidad del poema.

     Los temas son limitados a la experiencia del poeta respecto a la poesía, el amor, la muerte, el destino, ...
   
     Tienen todas las rimas una métrica variada (octavas, silvas, romances, ...) donde predomina la rima asonante y hay abundancia del verso de pie quebrado, donde crea un ritmo muy marcado.
Abundancia de comparaciones y metáforas sencillas y un uso del diálogo de tono íntimo. Tiene distribuciones simétricas en el contenido del poema, a través de anáforas, antítesis, y sobre todo, paralelismos sintácticos y semánticos.

     A Bécquer se le sitúa en el romanticismo tardío y es, junto a Rosalía de Castro, los dos grandes autores del romanticismo tardío.

El sí de las niñas.



     El sí de las niñas.

     El autor de "El sí de las niñas" es Leandro Fernández de Moratín, escritor y dramaturgo más importante del teatro del neoclasicismo, ya que es el creador de una comedia de forma clásica y con finalidad didáctica.

     Plantea  una suave crítica de las costumbres de la época, como por ejemplo el casamiento desigual por las edades, el libre albedrío o la libertad de las novias, la educación de los padres, la fiabilidad del "sí" en las bodas, etc.

     En la obra podemos observar varias características del teatro clásico, como por ejemplo que la trama se centra en un único tema principal sin haber tramas secundarias, la obra transcurre en un mismo lugar y la acción se lleva a cabo en un solo día.

     La obra está estructurada en tres actos, donde en el primero se va presentando a los personajes; en el segundo, se plantea la trama de la obra y en el tercer acto se presenta el desenlace.

     Sobre los personajes, se podría decir que se pueden dividir en tres grupos:
 
    -El grupo de las personas mayores, donde estarían situados Don Diego y Doña Irene.
    -El grupo de los jóvenes, donde se encontraría Doña Francisca y Don Carlos
    -El grupo de los criados; Rita (criada de Doña Irene y amiga de Doña Francisca), Simón (criado de Don Diego) y Calamocha (criado y amigo de Don Carlos).

     El argumento de la obra cuenta como Doña Francisca o también llamada Paquita se va a ha casar con Don Diego, un señor de la clase acomodada, por gusto de su madre, Doña Irene.

     Nadie sabe, a excepción de Rita que Paquita está enamorada de un chico más o menos de su edad que conoció cuando estaba con las monjas.

    El amante de Paquita, Don Félix, aparece esa misma noche en la posada para declarar su amor hacia Doña Francisca, pero por un grave problema que le surge, Félix le escribe a Paquita una carta explicando el motivo de su ausencia,  pero dicha carta nunca llegará a manos de Doña Francisca.

    Don Diego, intenta descubrir los verdaderos sentimientos de Paquita. Encontrará en esa misma noche, en la posada a su sobrino Carlos, que ante la reacción de sorpresa la excusa que ofrece a su tío es pedirle perdón por no haberle ido a visitar a Madrid y esa misma noche, después de escribir la carta a Paquita explicando que en realidad se llama Carlos y no Félix y que Don Diego es su tío y por respeto hacia él se marcha para no verla nunca más, junto con su criado Calamocha galopan deprimidos para alejarse de la posada.

     Don Diego, encuentra en el suelo la famosa carta de su sobrino para Doña Francisca y le pide a Simón que valla en busca de su sobrino. Sus sospechas habían quedado confirmadas.

     En las últimas escenas Doña Irene ante tanto jaleo se despierta y se entera de toda la historia, gritando a su hija. Don Carlos que estaba escondido en el armario de Paquita sale a defenderla y Moratín, por medio del personaje de Don Diego critica la educación de las niñas y de los matrimonios de desigualdad de edades.

     Finalmente, Don Carlos y Doña Francisca se quedan juntos, tras anular el compromiso con Don Diego.